Las asociaciones de materias primas son un instrumento para garantizar el suministro de Alemania y Europa de minerales y metales críticos como litio, cobalto, tierras raras o cobre. A cambio, se prevé que un aumento de las inversiones y ofertas de apoyo en los países socios impulse la expansión del sector de las materias primas, así como el desarrollo de la infraestructura necesaria a nivel local.
Sin embargo, después de aproximadamente una década, es evidente que los resultados de estas asociaciones han quedado hasta ahora por debajo de las expectativas. Ante la creciente demanda debido a la transición energética y de movilidad, las tensiones geopolíticas y las dependencias persistentes -en particular de China– aumenta la presión por abrir nuevas fuentes de suministro. Al mismo tiempo, se corre el riesgo de un desequilibrio: si los intereses económicos se vinculan de forma demasiado estrecha a los instrumentos de cooperación para el desarrollo, existe el peligro de que los objetivos sociales y medioambientales pasen a un segundo plano.
El documento de posición analiza los déficits de las asociaciones existentes hasta la fecha y formula recomendaciones para posibilitar cooperaciones auténticas “en condiciones de igualdad”.